Cuando llegó al refugio, el mundo le daba mucho miedo y no sabía muy bien en quién confiar. Pero con paciencia y el cariño de los voluntarios ha ido dando pequeños pasos muy valientes.
Ahora ya se acerca a comer de la mano, un gesto sencillo que para ella significa confiar un poquito más cada día. Es una perrita curiosa, que observa todo con esos ojitos atentos mientras descubre que no todo es miedo.
Las caricias aún le cuestan un poco, pero está aprendiendo que el cariño también puede ser algo bonito. Solo necesita una familia paciente, que respete su ritmo y le enseñe que ya no tiene que tener miedo nunca más
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Detalles del perro
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Tamaño
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Raza
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Sexo
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Color
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Edad (aproximada)
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Mediano
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Podenco
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Hembra
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MARRÓN
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3 años
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