Fofucho es un perro que entró en el centro a mediados de 2020.
Joven y guapísimo, con mucha energía, juguetón y cariñoso con las personas. Le encanta correr, saltar, jugar con las pelotas y bañarse en las piscinas del centro.
Convive bien con otros perros tanto machos como hembras, aunque a veces resulte algo pesado.
Está esperando la oportunidad de encontrar una familia que se fije en él y que comparta mil aventuras a su lado.
Se pondrá muy contento si vienes a conocerlo ¡Dale una oportunidad!
Alhena es una perrita muy noble y sociable con las personas. Es tranquila y alegre, le encanta correr y jugar en el patio. Pasea muy bien con correa y bozal.
Con otros perros no tiene buena convivencia, así que necesita ser perra única.
Está esperando la oportunidad de vivir en una familia y recibir y dar todo el cariño del mundo.
Está catalogada como PPP por lo que para su adopción es necesaria la licencia.
¡Ven a conocerla!
Lara es una preciosa presa canario que llegó al Centro a principios de 2020.
Es de tamaño grande y joven. Alegre, activa, fuerte y juguetona. Cuando sale a pasear se vuelve loca pero luego se relaja y es tranquilota. Le encantan las pelotas y es cariñosa con las personas.
A pesar de su gran tamaño y su fuerza, es un encanto con las personas y muy bondadosa.
Convive con su amigo Mamba negra y se llevan muy bien.
Está deseando formar parte de una familia, vivir muchas aventuras y ocupar todo el sofá de la casa.
¿Vienes a conocerla?
La preciosa Maki es una perrita muy joven, de tamaño mediano y llena de energía. Llegó al Centro a principios de 2020.
Es muy activa, la mayor parte del tiempo que pasa con nosotros le encanta estar corriendo y jugando aunque también es traviesa.
Vive solita en su chenil sin otros perros, porque no se lleva bien con ellos.
Ojalá encuentre pronto una familia, es necesario que salga a diario y descargue toda su energía porque presenta gran ansiedad.
¡Ven a conocerla!
Lía es una perra mestiza de PPP que se encuentra en el centro desde 2019 pero no ha sido publicada en adopción al encontrarse en tratamiento por alteración de conducta. Afortunadamente, la amplia mejora en su comportamiento nos permite ya ponerla en adopción, con el visto bueno de la etóloga con la que trabajamos.
Le encanta darse baños en la piscina y tras ellos se relaja. Le gusta olfatear en los paseos y obedece muy bien al sentado. Le gustan las golosinas y la carne, aunque valora más como premio los juegos.
Lía tiene mucha energía y le produce ansiedad estar en una jaula, necesita un propietario que haya tenido experiencia con perros de presa como ella, que le sepa marcar límites y le proporcione las herramientas y el tiempo necesario para liberar esa ansiedad, con paseos y juegos de mordida. Es fundamental que en su nuevo hogar no haya niños, porque le pueden provocar más nervios y tener alguna reacción inesperada, aunque no sea de manera intencionada. Además, se recomienda que no haya más animales en casa aunque en un futuro se podría valorar en función de su adaptación, ya que creemos que al salir de un ambiente de estrés como el albergue, mejorará muchísimo su nivel de respuesta y su carácter.
Si eres una persona activa y con interés y conocimiento en la educación canina, ¡VEN A CONOCER A LÍA!